
Hace años que este tipo de eliminatorias hacen que cada vez sea un loco más loco por este espectáculo. Un equipo de segunda B, repleto de jugadores amateur que cada día compaginan su vida laboral con el fútbol, que luchan por salir adelante como cualquier "españolito" de a pie, fuera de todo entorno mediático y de los grandes medios de comunicación, ha eliminado al todopoderoso Real Madrid. Me alegro, y mucho. Ya no sólo porque los millones de Florentino no sólo sirvan para aumentar las desigualdades de un ya de por sí campeonato "bipartidista", sino también porque la lucha, el coraje y la ilusión muchas veces pueden más que una cartera llena.
El Madrid jugó mal, pero el Alcorcón parecía el Liverpool. La semana que viene quizá llegue el Móstoles al Estadio de Santo Domingo y gane haciendo un partido austero. Pero a nadie le quepa la menor duda de que lo de anoche es una de las gestas más épicas de cualquier equipo español en las últimas décadas. El Real Irún, el Leganés, el Toledo... saben lo que es deshacerse del Madrid en la Copa, pero ninguno de ellos le ha dado un repaso tan sonoro.
En Chamartín no ven una Copa del Rey desde el 93 y esta vez s evan a despedir de ella haciendo el mayor ridículo de su historia. Au revoire!

















